La presidenta de la FAPE reivindica el fortalecimiento del estudio de ética en las facultades relacionadas con el Periodismo

Elsa González advierte de que la lucha contra el “ciberacoso” nunca puede pasar por el control de los medios o la restricción de la independencia de la información, durante su intervención en el acto de entrega del Premio Internacional de Libertad de Prensa de la Universidad de Málaga

La presidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), Elsa González, reivindicó el fortalecimiento del estudio de ética en las facultades relacionadas con el Periodismo durante su intervención en el acto de entrega del Premio Internacional de Libertad de Prensa que otorga la Cátedra Unesco de Comunicación de la Universidad de Málaga.

Para González, las habituales presiones que han de soportar los profesionales de la información, la velocidad que, a día de hoy, les ha atrapado y el sensacionalismo que mercantiliza obligan a los periodistas a tener una gran formación en conciencia y la Universidad debe aportar ese valor añadido.

Elsa González reivindicó la libertad de prensa y señaló los ataques contra periodistas y medios de comunicación y el peligro de que muchas democracias entren en la era de la “posverdad”, la propaganda y la represión. El triunfo de Trump, la campaña del Brexit, los populismos ultranacionalistas en Europa o el conflicto de Cataluña “han propiciado una etapa de desinformación, de noticias falsas y mentiras, a través de una comunicación manipuladora que moldea la opinión pública”, dijo. Además, la crisis y la debacle del modelo de negocio ha dejado a los medios de comunicación y a sus profesionales más vulnerables ante las presiones externas ya que “la precariedad laboral es uno de los mayores enemigos de la independencia”.

Respecto a las redes sociales, se manifestó consciente “del efecto perverso que provocan sobre el Periodismo”, aun cuando su función como fuente informativa “es incuestionable”, puesto que ejercen un papel de presión sobre los medios y les abocan a precipitarse sin confirmar sus informaciones. Además, muchos políticos y responsables del mundo de la empresa las utilizan para trasladar sus mensajes sin someterse a las preguntas o a las indagaciones de los periodistas. “Desde este gran patio de vecinos globalizado asistimos a nuevas fórmulas de manipulación. Periodistas locales y corresponsales extranjeros denuncian campañas de “ciberacoso” y presiones propagandísticas”, aseguró.

En ese sentido, aunque lamentó que el “ciberacoso” sea un fenómeno habitual que afecta a todas las tendencias políticas, señaló que las técnicas de verificación deben ser transparentes y que las acciones de los poderes públicos para combatir la supuesta difusión de hechos falsos deben huir de la tentación de controlar a los medios o restringir la libertad de información de forma directa o indirecta.

Para Elsa González, los avances tecnológicos han creado un campo de juego en la comunicación en el que conviven y chocan rumores, informaciones y falsedades. De ahí el compromiso de la FAPE en llamar la atención de la sociedad sobre su responsabilidad ante la necesidad de la libertad de prensa, que sólo podrá llevarse a cabo desde la formación de ciudadanos críticos con los medios de comunicación. Por ello, la Federación está trabajando para que se incluyan estudios específicos sobre los medios de comunicación en los institutos.

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